La Guerra México-EU

y los pueblos del año 2000


Los conflictos de 1846-48:

Acometida contra la vida indígena

 
 
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  • Los conflictos de 1846-48
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    El relato regular dice que la acción militar que estrenó la Guerra México-U.S. fue la pelea del 25 de abril de 1846, entre las patrullas de los dos ejércitos, cuando obraba la gente de Zachary Taylor al sur del río Nueces.  Esta fue la acción que el presidente Polk, pidiendo al Congreso una declaración de guerra, llamó un ataque contra tropas americanas, en suelo americano. 

    Se puede concebir ésta como la primera acción.  Más bien, si se puede dar confianza a las memorias de viejos cazadores, el "primer" conflicto, entre agentes militares de EU y ciudadanos mexicanos armados, fue una acción que ni el gobierno mexicano ni el norteamericano conoció, aunque sí derivó indirectamente de unas órdenes de Polk. 

    Los hombres al lado estadounidense no fueron precisamente soldados, sino empleados por un oficial militar, quien les dejó actuar en esta coyuntura.  Los "mexicanos" del momento no tendrían ningún concepto de ser ciudadanos, y el gobierno mexicano mantendría solamente la más mínima idea de su existencia.  En todo caso, no les dio ninguna protección.  El suceso no aparece en los relatos generales -- ni en inglés ni en español -- porque los ciudadanos mexicanos masacrados fueron indios "sin razón," sobre los cuales ninguna cultura nacional pensaba con respeto. 

    Fue un suceso común, ordinario.  Miró hacia el futuro y hacia un elemento silencioso en la paz a firmar entre México y Estados Unidos.  Las clases políticas de ambas naciones creían, absolutamente, que sus gobiernos gustaban de una soberanía absoluta sobre los indígenas del continente. 

    Como en el debate de los años 1990 sobre la enseñanza de idiomas, el pensamiento dominante no incluía ningún concepto de un pensamiento popular con su propia dirección y su propia capacidad para innovación y desarrollo. 
     

     

    El oficial en este "primer" encuentro fue el teniente John Charles Frémont, de los Ingenieros Topográficos.  El enemigo fue una población de indios en el norte remoto de California.  En 1845, el teniente fue mandado a conducir al oeste una partida de exploradores, supuestamente para fines científicos.  Ante de salir de Washington, recibió intimaciones informales de su suegro, el senador Thomas Hart Benton, y del secretario de la marina, George Bancroft.  Más tarde, recibió órdenes traídas por un mensajero especial.  Todo el grupo de instrucciones dejaría al explorador libre de mantener relaciones amistosas con los ciudadanos estadounidenses emigrados a California, y con el cónsul de E.U. en Monterey.  Dirigiéndose al oeste, Frémont agregó un partido de sesenta hombres, bien armados.  Llegaron a California en diciembre, donde se hicieron rápido los "hostiles" palabreros hacia las autoridades locales.  Cuando unos funcionarios hicieron amenazas, Frémont se retiró, llevando su fuerza al norte del valle Sacramento, para forrajear y esperar.

    A mediados de abril de 1846, paró al rancho de Peter Lassen, un danés que había recibido unos terrenos de las autoridades mexicanas.  Los del rancho, quejándose de disturbios entre los indios locales, solicitaron ayuda para realizar un ataque anticipador.  Los de Frémont, que no podrían invocar una amenaza contra sí mismos, querían aceptar.  Su comandante, consciente de no tener ninguna autoridad para iniciar una acción armada en territorio mexicano, consintió en bajar a sus hombres, para emplearlos nuevamente después de la acción.  Encontraron a mil indios o más, ya metidos en una supuesta "danza de guerra." Acercándose para lo que un escritor de memorias llamaría una "carnicería perfecta," mataron a unos 175.

    Esta sola pelea, sin ninguna noticia en los partes formales tramitados por oficiales, contenía en sí la estructura de la guerra.  Los funcionarios mexicanos, no haciendo caso de los derechos indígenas, ni aún de que fue peligroso alentar a los pobladores extranjeros, había dejado entrar a los de Lassen.  Los de Frémont, creyendo que la sangre pobladora era más espesa que la ley, atacaron para prevenir que los nativos resistieran la intrusión ranchera.  Vencieron, aceptando en su victoria una definición casual del derecho.  Si la administración de Polk oyera lo más mínimo sobre la pelea, no habría reconocido al enemigo como "mexicano," ni en el encuentro mismo un caso para la guerra formal.

    A una distancia de tres mil kilómetros, en la zona entre el río Nueces y el Bravo, unos pocos días después de la pelea del rancho Lassen, una patrulla del Ejército Mexicano atacó a otra enviada por Zachary Taylor. Este fue el caso buscado por Polk.  Envió al Congreso su llamada para una declaración de guerra.

    Un mensajero trajo a Frémont unos rumores de que la guerra "genuina" estaba a punto de comenzar, en la costa del Pacífico. Todavía nada oficial, bastaba para que Frémont desplazara a sus hombres, otra vez hacia los pueblos hispanos de la California Central.  Viajando con su equipo de cazadores, se reunió con algunos ciudadanos estadounidenses ya en la escena.  Sus nuevos compañeros comenzaron a ultrajar a los hispanos del valle, mientras Frémont asumió el papel del comandante que ya defiende a sus muchachos contra las quejas civiles, ya sabe nada de lo que hacen sus seguidores.  Demandaron que los terratenientes les dieran apoyo,  encarcelaron a algunos que pudieron agarrar, y fusilaron a un grupo que venía para negociar.  Por fin alzaron una bandera que los proclamó -- a todos los 200 o 300 -- una independiente "República de California."

    Esto sucedió en junio de 1846, antes de que ningún oficial norteamericano apareciera con órdenes formales para hacer la guerra. Pero no existía tampoco en la escena una gran fuerza mexicana. Frémont prevaleció.  En las etapas posteriores y formales de la guerra en California, siguió una línea idiosincrática:  aún brutal en situaciones cuando la administración Polk quería presentarse como conciliatoria, entonces conciliatorio cuando la administración había adoptado ya una línea dura.  Se encontró sujeto a un juicio militar por haber violado reglamentos sobre el mando.

    Pero no por atacar a indios.
     
     


    Referencias: 

  • Neal Harlow, California Conquered: The Annexation of a Mexican Province, 1846-1850 (1982).
  • S. F. Cook, The Conflict between the California Indian and White Civilization: III. The American Invasion, 1848-1870 (1943).
  • Mary L. Spence and Donald Jackson, eds., The Expeditions of John Charles Frémont (1970-73)

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